Destituyeron a Santiago Peña: qué pasó en Paraguay, el vecino del Norte Grande, y quién asume ahora

El Congreso paraguayo removió al presidente casi por unanimidad por el escándalo de ueno bank, después de rechazarle la renuncia. Paraguay limita con Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Salta, y su crisis política y bancaria se sigue de cerca en toda la región.
En Paraguay destituyeron a Santiago Peña. El Congreso Nacional del país vecino removió al presidente por mal desempeño de funciones en un juicio político que comenzó el jueves y se resolvió en poco más de un día. El motivo de fondo fue el colapso de ueno bank, una de las principales entidades financieras paraguayas, que el Banco Central de ese país intervino por problemas de solvencia y que dejó congelados los ahorros de casi 3 millones de clientes.
La votación fue casi unánime. En la Cámara de Diputados votaron a favor los 78 legisladores en funciones, y en el Senado, 44 de sus 45 miembros. Solo se abstuvo un senador del propio oficialismo, Silvio “Beto” Ovelar, del Partido Colorado.
Para dimensionar el resultado: Peña, economista de 47 años del Partido Colorado, la fuerza que gobernó Paraguay durante la mayor parte de su historia reciente, tenía mayoría propia en ambas cámaras. Según el diario paraguayo ABC Color, fue el presidente con más respaldo legislativo desde el fin de la dictadura de Alfredo Stroessner, en 1989. Aun así, su propio partido acompañó la destitución.
Una renuncia rechazada y un antecedente: Lugo en 2012
Peña había renunciado el jueves, pero el Congreso rechazó la dimisión. El argumento, impulsado principalmente por la oposición, fue que si renunciaba accedía al título de senador vitalicio, que en Paraguay corresponde a los expresidentes, y a los fueros que impiden su procesamiento. Con la destitución, en cambio, queda sin esa protección frente a una eventual causa penal por el caso ueno. Tampoco le concedieron una prórroga de 72 horas que había pedido para preparar su defensa.
Es el segundo presidente paraguayo electo en democracia que sale por juicio político. El primero fue Fernando Lugo, un exobispo que llegó al poder con una alianza opositora y fue destituido el 22 de junio de 2012. En aquel caso la votación fue más dividida.
Entre las acusaciones contra Peña figuraron presuntos conflictos de intereses con Ueno Holding, la sociedad dueña del banco en la que él había invertido, los nombramientos en el Banco Central y la concentración de fondos de la caja estatal de jubilaciones en esa entidad.
Según la Constitución paraguaya, el cargo debería pasar al vicepresidente Pedro Alliana, de 52 años, exgobernador del departamento de Ñeembucú, que limita con Formosa y Chaco frente a la ciudad de Pilar, y dirigente cercano al expresidente Horacio Cartes. Su mandato se extendería hasta agosto de 2028.
Para el Norte Grande, Paraguay no es un país lejano: comparte frontera con cinco provincias de la región y miles de personas cruzan a diario por los pasos de Posadas-Encarnación, Clorinda-Asunción y Pilar, entre otros. Por eso, lo que pase en Asunción en los próximos días se mirará con atención de este lado del río.
Con información de ABC Color, Canal 26, MDZ y Perfil.
