La crisis de Ueno Bank llegó a Argentina: trabajadores de ITTI fueron suspendidos y denuncian sueldos impagos

La tecnológica del Grupo Vázquez, cuyo principal cliente era el banco intervenido en Paraguay, comunicó a sus empleados argentinos una suspensión de 30 días y restricciones para acceder a oficinas y proyectos. La medida se conoció en medio de una investigación judicial que involucra a 27 personas y alcanza a uno de los principales conglomerados empresariales paraguayos.
La crisis financiera de Ueno Bank comenzó a tener consecuencias laborales en Argentina. Trabajadores de ITTI, la empresa tecnológica del Grupo Vázquez que prestaba servicios al banco paraguayo, fueron notificados de una suspensión de 30 días y de que no cobrarían el sueldo de octubre, según informó El Territorio a partir de publicaciones del especialista tecnológico Maximiliano Firtman.
La comunicación llegó pasada la medianoche del miércoles, en un contexto de incertidumbre sobre la continuidad de las actividades de la compañía en Buenos Aires.
De acuerdo con la información difundida, los empleados también recibieron instrucciones que les impedían ingresar a las oficinas y acceder a los proyectos en los que venían trabajando.
La situación expone cómo la intervención de Ueno Bank, dispuesta por el Banco Central del Paraguay, comienza a afectar a empresas vinculadas con la entidad y a trabajadores que desarrollan sus tareas fuera del territorio paraguayo.
🔴 UENO EN ARGENTINA 🇵🇾🇦🇷
Pasada la medianoche, los empleados de ITTI en Argentina, la empresa de desarrollo del grupo Vázquez de Paraguay envuelta en el escándalo UenoBank, recibieron la noticia:
👉No cobrarán el sueldo de octubre (la mitad se pagaba en blanco, lo otro en billetera en el exterior), tendrán una suspensión por 30 días y desde mañana no podrán ingresar a la oficina ni tendrán más acceso a los proyectos.
— Maximiliano Firtman (@maxifirtman) November 5, 2026
ITTI tiene cientos de trabajadores en Buenos Aires
ITTI forma parte del Grupo Vázquez, el conglomerado empresarial paraguayo al que pertenecía Ueno Bank y que desarrolla diferentes actividades tecnológicas y financieras.
La relación entre ambas compañías era directa: el banco intervenido constituía el principal cliente de la firma tecnológica.
En agosto de 2025, ITTI inauguró una sede en el barrio porteño de Belgrano, ubicada en una torre de avenida del Libertador y Juramento.
Las instalaciones ocupan aproximadamente 1.499 metros cuadrados y cuentan con capacidad para más de 250 personas.
En aquella inauguración, el presidente de ITTI, César Astigarraga, había informado que la compañía contaba con unos 850 colaboradores en Argentina.
Por su parte, Miguel Vázquez, presidente del Grupo Vázquez, señaló entonces que ITTI concentraba casi 3.000 de los aproximadamente 5.300 empleados del conglomerado, de los cuales alrededor de 800 trabajaban en territorio argentino.
Los equipos instalados en Buenos Aires estaban vinculados con desarrollo tecnológico, experiencia de producto y ciberseguridad, especialmente para Ueno Bank y otras empresas del grupo.
Suspensiones y antecedentes de despidos
La situación actual no constituye el primer episodio de conflicto laboral denunciado en ITTI Argentina.
A fines de agosto de 2026, Maximiliano Firtman había informado sobre aproximadamente 200 desvinculaciones en la sede local.
Según su relato, empleados eran convocados individualmente para firmar acuerdos de salida, en un esquema que generó cuestionamientos por la composición de las remuneraciones.
El especialista sostuvo que una parte de los salarios se liquidaba formalmente en Argentina, mientras que otra se depositaba mediante una billetera virtual en el exterior.
Ese mecanismo volvió a cobrar relevancia tras conocerse las nuevas suspensiones y la comunicación sobre los haberes de octubre.
La información disponible no precisa cuántos trabajadores recibieron la última notificación ni si la suspensión comprende a toda la plantilla argentina.
La investigación judicial que alcanza al Grupo Vázquez
Las medidas laborales se producen mientras avanza en Paraguay una investigación judicial sobre el funcionamiento de Ueno Bank y sus operaciones con empresas vinculadas.
La Fiscalía paraguaya imputó a 27 personas, entre directivos de la entidad financiera y representantes de sociedades relacionadas con el grupo económico.
Entre los investigados se encuentra Miguel Vázquez, presidente del conglomerado, quien quedó detenido en el marco de la causa.
La investigación se concentra en presuntos préstamos y sobregiros otorgados entre 2025 y 2026 a empresas vinculadas, que según la hipótesis fiscal no contaban con garantías suficientes.
También se analiza la transferencia de una cartera de créditos por 74,4 millones de dólares a una sociedad que, de acuerdo con los investigadores, habría utilizado fondos provenientes del propio banco para concretar la operación.
Se trata de hechos bajo investigación judicial, por lo que las responsabilidades individuales deberán determinarse durante el proceso.
El vínculo tecnológico bajo análisis
La documentación relacionada con la intervención bancaria también incorporó referencias a servicios informáticos contabilizados como activos sin respaldo suficiente, una situación que formó parte de los ajustes realizados por el Banco Central sobre la situación patrimonial de Ueno Bank.
Un memorando del organismo, fechado el 29 de junio de 2026, identificaba a ITTI entre los proveedores tecnológicos de la entidad.
Sin embargo, los documentos públicos conocidos hasta ahora no permiten establecer qué empresas prestaron específicamente los servicios informáticos cuestionados.
El Banco Central paraguayo dispuso la resolución de Ueno Bank después de que su índice de solvencia descendiera al 5,56%, por debajo del mínimo regulatorio del 12%.
La medida afectó a una entidad que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes y provocó repercusiones financieras, políticas y judiciales.
Una crisis paraguaya con consecuencias laborales en Argentina
El caso también tiene una dimensión política vinculada con el presidente paraguayo Santiago Peña, quien fue accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025.
Según la información difundida, ITTI incrementó sus contratos con el Estado paraguayo desde la asunción del mandatario en 2023, mientras la oposición impulsó un pedido de juicio político por la crisis bancaria.
En Argentina, la preocupación inmediata se concentra en la situación de los empleados de ITTI que recibieron comunicaciones sobre suspensiones, restricciones laborales y falta de pago de haberes.
La caída de Ueno Bank dejó de ser un problema limitado a los depositantes paraguayos y comenzó a mostrar consecuencias concretas en el empleo tecnológico argentino. La dependencia comercial entre el banco y su principal proveedor tecnológico aparece como uno de los factores centrales para comprender el alcance regional de la crisis.
Con información de El Territorio
