Más de 30 camionetas quedaron inmovilizadas por la acumulación de nieve y el viento blanco en el camino de alta montaña. El operativo de rescate fue suspendido momentáneamente y continuaría con maquinaria vial.
Más de 120 turistas y prestadores turísticos quedaron varados en el camino al Balcón del Pissis, en Fiambalá, luego de que una intensa nevada y el viento blanco impidieran el regreso de más de 30 camionetas.
La emergencia comenzó el lunes por la tarde, cuando un cambio repentino en las condiciones meteorológicas volvió intransitable el camino de alta montaña. Hasta el último informe oficial no se habían registrado personas heridas, aunque varios grupos debieron pasar la noche dentro de los vehículos.
Las excursiones habían ingresado durante la mañana sin inconvenientes. Sin embargo, con el paso de las horas disminuyó la visibilidad y la nieve comenzó a bloquear diferentes sectores del recorrido, dejando a las camionetas aisladas entre sí.

El Balcón del Pissis se encuentra a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar y es uno de los principales atractivos turísticos de la cordillera catamarqueña. Durante el invierno, las nevadas suelen obligar a realizar cierres preventivos en los caminos de acceso.
Ante la magnitud de la situación, el Gobierno de Catamarca desplegó un operativo encabezado por la Dirección de Protección Civil y Gestión de Riesgo. También participaron los Bomberos Voluntarios de Fiambalá y Tinogasta, la Policía provincial, el Ministerio de Salud, la Municipalidad de Fiambalá, prestadores turísticos y la empresa minera Zijin.
La base de operaciones fue instalada en el kilómetro 0 del camino. Desde ese punto se coordinó la asistencia sanitaria, la ubicación de los vehículos y el descenso de las personas que habían quedado atrapadas.
Los rescatistas localizaron un primer grupo de camionetas entre los kilómetros 8 y 15. Los ocupantes comenzaron a ser evacuados a pie hasta el puesto operativo, mientras que para quienes permanecían desde el kilómetro 20 en adelante se evaluaba un traslado hacia el proyecto minero de Zijin, considerado el sitio seguro más cercano.
La empresa activó su protocolo de emergencias y puso a disposición equipos viales para colaborar con la apertura del camino. Además, solicitó que los organismos y vehículos involucrados permanecieran en los lugares asignados y que ninguna otra unidad continuara avanzando.
La compañía advirtió que un nuevo vehículo detenido podía bloquear el recorrido, dificultar el paso de la maquinaria y complicar la evacuación de los turistas.
Las tareas tuvieron que suspenderse momentáneamente debido a la acumulación de nieve y la falta de visibilidad. Los grupos ubicados entre los kilómetros 25 y 40 debían permanecer en el lugar hasta las primeras horas del día siguiente, cuando estaba previsto reanudar el operativo si mejoraban las condiciones.
Los municipios del oeste catamarqueño reforzaron el despliegue. El intendente de Tinogasta, Ernesto Andrada, ordenó el envío de camionetas equipadas con oxígeno y una combi para trasladar a turistas y prestadores.
El intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, se dirigió al denominado Kilómetro Cero para seguir la coordinación de las tareas. El Área Programática N.º 15 también incorporó personal sanitario para atender posibles cuadros derivados del frío, la altura o la permanencia prolongada dentro de los vehículos.
Desde el sector turístico señalaron que las tormentas de nieve y el viento blanco son fenómenos habituales durante el invierno en la precordillera. Sin embargo, reconocieron que los prestadores no cuentan con maquinaria ni con una estructura suficiente para responder ante una emergencia de esta magnitud.
La situación obligó además a cancelar las excursiones programadas y provocó pérdidas económicas para los operadores turísticos.
El operativo continuará hasta garantizar el descenso seguro de todas las personas y la recuperación de los vehículos. El avance hacia los sectores más alejados dependerá de la evolución del tiempo y de la apertura del camino con maquinaria especializada.