Este martes 15 de septiembre se realiza la jornada central de la Fiesta del Milagro, una de las manifestaciones religiosas más convocantes de la Argentina. Peregrinos de distintos puntos de Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca llegaron después de recorrer cientos de kilómetros para participar de la procesión del Señor y la Virgen del Milagro.
Salta atraviesa este martes una de las jornadas más importantes de su calendario religioso y cultural. Miles de peregrinos llegaron desde distintos puntos del Norte Grande para participar de la tradicional procesión del Señor y la Virgen del Milagro y renovar el Pacto de Fidelidad.
Las horas previas estuvieron marcadas por el ingreso constante de columnas que caminaron durante días para alcanzar la capital salteña. El frío, la lluvia, el cansancio y las extensas distancias acompañaron recorridos realizados para cumplir promesas, agradecer o llevar pedidos personales ante los Santos Patronos.
Uno de los casos más destacados fue el de los peregrinos provenientes de Santa Victoria Oeste. La columna partió el 1 de septiembre y recorrió más de 500 kilómetros durante 13 días, atravesando localidades de Salta y Jujuy hasta finalmente llegar a la Catedral Basílica.
También tuvo una presencia multitudinaria la peregrinación de El Carril, integrada por alrededor de 4.500 personas. A ellos se sumaron fieles procedentes de Tucumán, Coronel Mollinedo, Chicoana y Santa María de Catamarca.
La llegada transformó durante el lunes el centro de la ciudad. La plaza 9 de Julio y los alrededores de la Catedral se colmaron de personas que esperaron a las diferentes columnas con agua, alimentos y aplausos después de las extensas caminatas.
El esfuerzo quedó reflejado en los peregrinos que arribaron con signos de agotamiento, ampollas e incluso completaron descalzos los últimos metros. Detrás de cada columna aparecen historias familiares, agradecimientos y promesas que cada septiembre movilizan a miles de personas.
Entre ellas se encuentra la familia del comisario retirado Vicente Cordeyro, que atraviesa su primer Milagro sin su presencia. Su esposa participó de la Peregrinación Azul, mientras que su hijo Nicolás realizó por primera vez el trayecto desde La Poma hasta la capital con un pedido de justicia por la muerte de su padre.
La tradición del Milagro se remonta a 1692, cuando una serie de terremotos afectó la región y los habitantes sacaron las imágenes religiosas en procesión. El episodio fue interpretado como una señal de protección y dio origen al pacto que desde entonces los fieles renuevan cada 15 de septiembre.
En 2026 se desarrolla la 334ª edición de la procesión, que este martes tendrá nuevamente como protagonistas a las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro recorriendo las calles de la capital.
La celebración vuelve además a mostrar una dimensión que supera las fronteras provinciales. Peregrinos de diferentes puntos del NOA confluyen en Salta y convierten al Milagro en una expresión religiosa profundamente vinculada con la identidad cultural del Norte Grande.
Después de cientos de kilómetros recorridos y varios días de peregrinación, este martes las distintas columnas vuelven a reunirse en Salta para participar del momento central de una tradición que se mantiene vigente desde hace más de tres siglos.