La transferencia de corredores a las provincias, el recorte de fondos para mantenimiento y la búsqueda de apoyos legislativos colocaron a la infraestructura vial en el centro de las conversaciones con la Casa Rosada.
El deterioro de las rutas nacionales se convirtió en uno de los principales temas de negociación entre el Gobierno de Javier Milei y los gobernadores, en un escenario atravesado por accidentes, dificultades logísticas y una fuerte reducción de los recursos destinados a infraestructura.
El reciente choque entre dos camiones en el kilómetro 7 de la Ruta Nacional A012, en el sur de Rosario, volvió a exponer la situación de la red vial. El siniestro interrumpió durante más de ocho horas la circulación en un corredor estratégico para el transporte de las exportaciones agroindustriales.
Menos de un mes después, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, firmaron un acuerdo para que la provincia asuma durante 20 años la administración y el mantenimiento de la A012.
La Nación conservará la jurisdicción federal sobre la traza, mientras que Santa Fe tendrá a su cargo las tareas necesarias para sostener su funcionamiento. El convenio fue presentado en la Casa Rosada con la participación de Karina Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El Gobierno nacional analiza extender este esquema a otros distritos. Entre las negociaciones en marcha figuran las rutas nacionales 151 y 22, en Río Negro, dentro de un plan que podría transferir a las provincias más de mil kilómetros de corredores federales.
Para los tramos que no sean asumidos por los gobiernos provinciales, la Casa Rosada evalúa concesiones privadas por plazos de hasta 30 años. Los contratos estarían orientados principalmente al mantenimiento y contemplarían la instalación de nuevos peajes.
De acuerdo con relevamientos atribuidos a Vialidad Nacional, dos tercios de la red vial federal presentan serios problemas de transitabilidad, luego de la subejecución de más de la mitad de los recursos disponibles durante 2024 y 2025.
Rutas y negociación política
La discusión por la infraestructura coincide con la búsqueda de acuerdos legislativos por parte del oficialismo. El Gobierno intenta reunir el respaldo de los mandatarios provinciales para avanzar con una modificación del calendario electoral y suspender o eliminar las elecciones primarias de 2027.
Ante la falta de consenso para una derogación definitiva de las PASO, sectores del oficialismo analizan una suspensión por única vez. La iniciativa podría comenzar a debatirse entre agosto y octubre, con el argumento de reducir el gasto electoral en alrededor de 300 millones de dólares.
Sin embargo, la negociación se desarrolla en medio de una fuerte caída de los recursos provinciales. Según datos de la consultora Politikón Chaco, durante el primer semestre de 2026 los distritos perdieron $2,2 billones entre transferencias automáticas y no automáticas.
La reducción de fondos también alcanzó a programas relacionados con la conservación vial y la seguridad en corredores considerados críticos, entre ellos la Ruta Nacional 34, en el norte del país, y los accesos a la zona de Vaca Muerta.
En ese contexto, Santilli mantiene conversaciones con distintos gobernadores y prepara visitas a Catamarca y Santiago del Estero. Las negociaciones incluyen adelantos de coparticipación, obras públicas y respaldo a proyectos impulsados por el Ejecutivo nacional.
El estado de las rutas también genera preocupación social. Sondeos de las consultoras Alaska y TresPuntoZero señalaron que el 72% de las personas consultadas rechaza la suspensión de la obra pública, lo que agrega presión sobre el Gobierno para encontrar una solución al deterioro de la infraestructura.