Representantes de la Federación de Cooperativas Cañeras señalaron que las dificultades económicas, los problemas climáticos y las restricciones para la cosecha ponen en riesgo la continuidad de pequeños y medianos productores.
La Federación de Cooperativas Cañeras de Tucumán expresó su preocupación por la situación que atraviesan los pequeños y medianos productores de caña de azúcar, en un contexto marcado por dificultades económicas, condiciones climáticas adversas y desafíos operativos para la cosecha.
Mientras la zafra tucumana cumple 37 días de actividad, doce ingenios ya se encuentran en funcionamiento y, según datos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), hasta el 11 de junio se molieron más de 1,5 millones de toneladas de caña bruta, con una producción superior a las 92 mil toneladas de azúcar.
Sin embargo, desde el sector cooperativo sostienen que la realidad de muchos productores es compleja. Pablo Vega, presidente de la Federación de Cooperativas Cañeras de Tucumán, explicó que las organizaciones vienen planteando diversas problemáticas que afectan especialmente a quienes cuentan con explotaciones de menor escala.
“La realidad de hoy es bastante crítica. Por un lado la cuestión climática y, por otro, la situación socioeconómica”, afirmó el dirigente, quien representa a cooperativas de departamentos como Leales, Simoca, Monteros, Aguilares y Famaillá.
Uno de los principales planteos está vinculado a las restricciones sobre la quema de caña. Si bien existe una normativa vigente que prohíbe esta práctica, los productores sostienen que en determinados casos continúa siendo una herramienta necesaria para garantizar la cosecha.
Según explicaron, muchas explotaciones pequeñas presentan características que dificultan el ingreso de maquinaria de gran porte, mientras que las condiciones climáticas también complican el acceso a algunos lotes.
En ese marco, las cooperativas mantuvieron reuniones con representantes del Ministerio Público Fiscal, legisladores y autoridades de Producción para exponer la situación y avanzar en la elaboración de protocolos que permitan compatibilizar la actividad productiva con el cumplimiento de la normativa ambiental.
Por su parte, José Lino Jiménez, secretario de la Federación, señaló que existen superficies reducidas donde la cosecha mecanizada resulta inviable y que, en algunos casos, la cosecha semi mecanizada aparece como una alternativa para evitar pérdidas.
Además, destacó el papel que cumplen las cooperativas para sostener la actividad en un escenario económico complejo. Según indicó, el objetivo es evitar que la producción quede concentrada exclusivamente en los grandes actores del sector y garantizar la continuidad de miles de familias que dependen de la caña de azúcar como principal fuente de ingresos.