Catamarca registró 5.914 visitantes durante el fin de semana largo por el 9 de Julio, con una ocupación hotelera promedio del 65% y un impacto económico cercano a los $2.000 millones.
Catamarca recibió 5.914 turistas durante el fin de semana largo por el 9 de Julio y alcanzó una ocupación hotelera promedio del 65% en la provincia.
El movimiento turístico generó un impacto económico estimado en $1.994 millones, según los datos relevados por la Dirección de Calidad Turística. Los visitantes permanecieron, en promedio, tres noches en distintos destinos catamarqueños.
En la capital provincial, la ocupación hotelera llegó al 50%, mientras que varios puntos del interior mostraron niveles superiores al promedio general. El resultado fue favorecido por la coincidencia del feriado con el inicio de las vacaciones de invierno en varias provincias del país.
El gasto turístico se distribuyó entre alojamientos, gastronomía, transporte, servicios turísticos y comercios. Esa circulación permitió sostener la actividad en distintos rubros vinculados al sector durante uno de los fines de semana de mayor movimiento del calendario invernal.
Uno de los datos destacados del relevamiento fue el desempeño del oeste provincial. Fiambalá registró un 70% de ocupación hotelera y se ubicó entre los destinos con mejores indicadores del fin de semana.
Desde el área de Turismo señalaron que los atractivos del interior provincial sostuvieron un flujo importante de visitantes y reforzaron el interés por las propuestas de Catamarca durante el receso.
La secretaria de Gestión Turística, Evangelina Quarín, hizo un balance positivo del movimiento registrado y anticipó buenas expectativas para las próximas semanas.
“Fue un fin de semana muy positivo para el turismo y seguramente continuarán los buenos niveles de ocupación y movimiento turístico durante julio, con el atractivo que representa la Fiesta del Poncho para visitantes de todo el país”, señaló la funcionaria.
Con esos números, el Gobierno provincial proyecta un julio con actividad sostenida, impulsado por las vacaciones de invierno y por la Fiesta del Poncho, uno de los eventos que concentra mayor afluencia de visitantes en Catamarca.