Desde el Centro Comercial e Industrial advirtieron que el Día del Padre volvió a dejar un balance negativo y señalaron que la pérdida del poder adquisitivo y el avance del comercio online agravan la situación. También crece la preocupación por el cierre de locales.
El comercio minorista de La Rioja atraviesa uno de sus momentos más complejos. Así lo afirmó el presidente del Centro Comercial e Industrial de la provincia, Juan Keulyan, quien advirtió que las ventas acumulan cuatro años consecutivos de retroceso y que la última celebración del Día del Padre volvió a reflejar la delicada situación del sector.
Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas por esa fecha cayeron un 0,3% a nivel nacional respecto del año anterior. En La Rioja, el descenso habría sido incluso mayor.
Un consumo cada vez más restringido
Las promociones y las facilidades de pago volvieron a ser las principales herramientas para incentivar las compras, aunque con resultados limitados.
El ticket promedio se ubicó en 78.986 pesos y gran parte de las operaciones se concentraron en productos de menor valor o alcanzados por descuentos.
“Hace cuatro años que las ventas vienen cayendo. Son bajas pequeñas, pero constantes. No se logra repuntar y la situación sigue siendo complicada para el comercio”, señaló Keulyan en declaraciones a Radio La Ciudad.
El impacto de las compras online
El dirigente sostuvo que el deterioro del poder adquisitivo se combina con otro fenómeno que viene modificando los hábitos de consumo.
“Hay un problema económico que todos conocemos, pero también existe un fuerte avance de las ventas online, que evidentemente le quitan clientes al comercio establecido. Muchas veces esas operaciones no se reflejan en las estadísticas tradicionales”, explicó.
Preocupa el cierre de locales
Keulyan también alertó sobre el incremento en el cierre de comercios y advirtió sobre las consecuencias que esto tiene sobre el empleo.
“El cierre de comercios se está intensificando y eso empieza a convertirse en un problema serio. Hay que prestarle atención porque detrás de cada local que cierra hay puestos de trabajo que se pierden”, afirmó.
En ese contexto, consideró que una mejora en los ingresos de los trabajadores estatales podría generar un alivio para la actividad económica provincial.
Los Chachos, una alternativa para impulsar el consumo
Consultado sobre una posible nueva emisión de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como “Chachos”, el dirigente evaluó que la herramienta podría ayudar a dinamizar la economía local.
“El instrumento puede ayudar a mejorar la circulación de dinero y el nivel de actividad, pero dependerá del volumen de emisión. Si la cantidad emitida es muy alta, existe el riesgo de que pierda valor”, advirtió.
Keulyan remarcó que el principal desafío será preservar la confianza de los usuarios y evitar desequilibrios que afecten la aceptación del bono en el mercado.
Mientras tanto, el sector comercial riojano sigue esperando señales de recuperación en medio de un escenario que, según advierten, continúa siendo complejo y sin signos claros de repunte.