La crisis migratoria en el enclave español dejó al menos 57 fallecidos, mientras más de 48.000 de las 60.000 personas que habían ingresado regresaron a Marruecos.
En medio del desborde humanitario, Italia anunció la restitución de controles para las conexiones procedentes de España y Francia reforzó su frontera.
La crisis migratoria en Ceuta se agravó este viernes con la confirmación de al menos 57 personas fallecidas durante los intentos de ingreso desde Marruecos. El desborde también generó tensiones dentro de Europa, luego de que Italia anunciara la suspensión de la aplicación del acuerdo de Schengen con España.
Según la información difundida, alrededor de 60.000 personas ingresaron al enclave español durante la emergencia. Más de 48.000 ya habrían regresado a territorio marroquí ante la falta de alimentos, el colapso de los servicios básicos y el refuerzo del despliegue de seguridad.
Las fuerzas españolas continúan patrullando las playas y distintos sectores de la frontera. Con las últimas muertes reportadas, la cifra de personas fallecidas en lo que va del año mientras intentaban entrar a Ceuta ascendería a 89.
Italia restablecerá controles para las conexiones con España
El Gobierno italiano informó que reinstalará controles en aeropuertos y puertos para las conexiones procedentes de España. La medida fue impulsada por el Ministerio del Interior en respuesta al temor de que parte de los migrantes avance hacia otros países europeos.
Francia también ordenó reforzar su límite fronterizo con España. El presidente Emmanuel Macron activó la Fuerza Rápida de Intervención y ofreció a Madrid la colaboración de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex.
Ante las decisiones adoptadas por ambos países, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pidió preservar la unidad europea. “No es tiempo de dividir”, sostuvo, al tiempo que reclamó el cumplimiento de los tratados comunitarios y defendió la respuesta de su administración.
Reproches internacionales al Gobierno español
La gestión de la emergencia también recibió cuestionamientos desde Polonia, Estados Unidos e Israel. El primer ministro polaco, Donald Tusk, recomendó a España reforzar militarmente sus fronteras exteriores.
El Departamento de Estado estadounidense atribuyó la tragedia a las políticas migratorias de Madrid, mientras que el ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben-Gvir, cuestionó públicamente a Sánchez y le reclamó que otorgue asilo en España a habitantes de la Franja de Gaza.
En contraste, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, respaldó las repatriaciones aceleradas y valoró la cooperación entre España y Marruecos para contener la emergencia y recuperar el control de la frontera.
La situación humanitaria continúa bajo seguimiento mientras los centros de acogida permanecen sobrecargados y las autoridades españolas intentan ordenar el retorno de quienes ingresaron durante la crisis.