El Gobierno nacional adjudicó 20 proyectos para incorporar baterías de almacenamiento al sistema eléctrico argentino. La inversión privada estimada es de US$ 700 millones y una de las mayores asignaciones será para Chaco-Formosa.
El Gobierno nacional adjudicó una nueva etapa de obras para sumar baterías de almacenamiento de energía al sistema eléctrico argentino, con inversiones privadas estimadas en US$ 700 millones.
La medida fue oficializada mediante la resolución 155 de la Secretaría de Energía, publicada este martes en el Boletín Oficial. En total, fueron adjudicados más de 700 MW distribuidos en 20 proyectos que estarán a cargo de cinco empresas.
El programa se denomina Alma SADI y apunta a fortalecer la red eléctrica mediante sistemas capaces de almacenar energía para utilizarla durante los picos de consumo. En esta etapa, la región NEA Chaco-Formosa recibirá 161,5 MW de capacidad de almacenamiento.
La distribución de los proyectos también contempla 185 MW para Buenos Aires, 150 MW para el NOA, 50 MW para Misiones-Corrientes, 50 MW para Entre Ríos, 36 MW para Santa Fe y 68 MW para La Pampa.
Las adjudicaciones quedaron en manos de Genneia, que desarrollará siete proyectos; QD Energy, con ocho; y 360 Energy Solar, con tres. Aluar e Intermepro tendrán a su cargo un proyecto cada una.
Desde la Secretaría de Energía señalaron que la convocatoria despertó “la amplia respuesta e interés del sector privado nacional e internacional”. Según precisaron, se recibieron 235 ofertas técnicas por un total de 8.338 MW, equivalente a once veces la capacidad que buscaba incorporar el Gobierno.
La cartera también afirmó que “la distribución geográfica de los proyectos adjudicados refleja el carácter federal de la iniciativa”. Los sistemas de almacenamiento serán instalados en regiones con mayor demanda y mayores necesidades de refuerzo de la red eléctrica.
Según el Gobierno, esta tecnología “permite responder rápidamente ante variaciones de demanda, aportar flexibilidad al despacho y sumar reservas para operar con mayor seguridad, reduciendo la probabilidad de cortes y mejorando la calidad del servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales”.