Yacyretá abrió sus compuertas después de tres años por la crecida de los ríos Paraná e Iguazú

La central hidroeléctrica comenzó a liberar agua el domingo 11 de octubre para atenuar el pico de la crecida. Las lluvias registradas en la cuenca del río Iguazú superaron ampliamente las previsiones.
La central hidroeléctrica Yacyretá abrió las compuertas de su vertedero principal el domingo 11 de octubre para regular el caudal ante la crecida de los ríos Paraná e Iguazú. La última apertura de este tipo se había registrado en octubre de 2023.
Desde la represa explicaron que la maniobra forma parte de las operaciones utilizadas para atenuar los picos de crecida. La decisión fue adoptada luego de que las precipitaciones registradas en la cuenca del Iguazú superaran las previsiones.
Alejandra Cristanchi, jefa argentina de Hidrología de Yacyretá, señaló que las lluvias acumuladas entre la noche del sábado y la mañana del domingo fueron cinco veces superiores a lo pronosticado. La apertura de las compuertas busca amortiguar el aumento del volumen de agua que llega hasta la central.
Cómo funciona la regulación del caudal
Yacyretá es una central hidroeléctrica de paso y no dispone de capacidad para almacenar grandes volúmenes de agua durante períodos prolongados. Por ese motivo, sus operadores deben adecuar las descargas al caudal que ingresa y a las condiciones hidrológicas de la región.
La central recibe además el impacto de las operaciones realizadas por otras represas ubicadas aguas arriba y los aportes provenientes de distintas zonas de la cuenca.
La anterior apertura del vertedero principal había ocurrido en octubre de 2023 y, en aquella oportunidad, las compuertas permanecieron abiertas hasta fines de noviembre.
El caudal rondaba los 35.000 metros cúbicos por segundo
Los responsables de la central indicaron que la descarga total se encontraba en torno al 30% de la capacidad prevista para la instalación. Había 18 unidades de generación en funcionamiento y otras dos se encontraban en rehabilitación.
El caudal que circulaba por el río rondaba los 35.000 metros cúbicos por segundo y presentaba una tendencia creciente. Las autoridades monitorean diariamente la evolución de los ríos para definir si resulta necesario incrementar las descargas.
La evaluación también toma en cuenta la información sobre las centrales ubicadas aguas arriba y los aportes provenientes del río Paraná, las lluvias de la región del Pantanal que alimentan al río Paraguay y la cuenca del río Uruguay.
Desde Yacyretá estimaron además que el agua liberada podría demorar entre 10 y 15 días en alcanzar el Río de la Plata. Aclararon que se trata de una proyección sobre su desplazamiento y que no supone un aumento uniforme del nivel del río en todos los puntos del recorrido.
Con información de TN.
