Saltar al contenido
AHORA
TUCUMÁNCLIMA

“Súper Niño” en Tucumán: advierten por tormentas más concentradas y violentas durante los próximos meses

Por Norte Grande 365 2 min de lectura
“Súper Niño” en Tucumán: advierten por tormentas más concentradas y violentas durante los próximos meses

Un especialista de la Universidad Nacional de Tucumán explicó que el problema no necesariamente será un mayor volumen total de precipitaciones, sino una mayor frecuencia de episodios intensos. También alertó sobre el crecimiento urbano en antiguos cauces y zonas naturalmente inundables. Texto pegado

Tucumán podría atravesar durante los próximos meses tormentas más concentradas y violentas en el marco del denominado “Súper Niño”, según explicó Leandro Díaz, director del Laboratorio de Construcciones Hidráulicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán.

El especialista señaló que las lluvias intensas no son un fenómeno nuevo en la provincia, pero advirtió sobre un aumento en la frecuencia con la que se producen. “Si bien quizás en el milimetraje no llueva más de lo que llovió alguna vez en el pasado, ocurre más seguido”, afirmó.

La temporada de lluvias que se extiende entre octubre y marzo podría presentar episodios de gran intensidad aun cuando, hasta comienzos del verano, el volumen acumulado no supere necesariamente los valores habituales.

Díaz explicó que el calentamiento de la atmósfera aporta energía capaz de favorecer tormentas más localizadas y violentas. A esto se suma la geografía tucumana: las montañas ubicadas al oeste y al norte frenan los vientos húmedos provenientes del sureste y favorecen precipitaciones intensas y de corta duración en el piedemonte. Texto pegado

Uno de los principales problemas aparece cuando la intensidad de la lluvia supera la capacidad de los desagües urbanos. En esos casos, el agua se acumula en calles y sectores bajos antes de poder ser evacuada hacia canales y cursos naturales.

El especialista también puso el foco en la expansión urbana sobre zonas que históricamente funcionaban como cauces, bañados o espacios de escurrimiento. La impermeabilización provocada por calles pavimentadas, techos y nuevas construcciones genera además mayor cantidad de agua en superficie y menos capacidad de absorción.

Díaz advirtió que existen viviendas ubicadas incluso dentro del cauce mayor del río Salí y señaló la presencia de construcciones sobre sectores que deberían mantenerse libres para permitir el escurrimiento. Texto pegado

Frente a este escenario, planteó la necesidad de realizar tareas permanentes de limpieza y mantenimiento de cauces, mejorar la coordinación entre organismos y establecer restricciones urbanísticas para evitar nuevas construcciones en áreas de riesgo.

También propuso avanzar con mapas de riesgo para ciudades y urbanizaciones y con sistemas capaces de retener parte del agua de lluvia antes de que llegue de forma concentrada a calles y desagües.


Con información de La Gaceta.

 

Compartir WhatsApp X Facebook Telegram