Crecida del Paraná: más de 750 personas están fuera de sus hogares en Corrientes y la situación golpea con fuerza a Itatí

La localidad correntina es uno de los puntos más afectados, con más de 300 evacuados y el río en 8,25 metros. En toda la provincia, Defensa Civil contabilizó 754 personas desplazadas en siete localidades, mientras el Paraná continúa por encima de niveles críticos y se esperan nuevas lluvias.
La crecida del río Paraná mantiene en alerta a buena parte de Corrientes y tiene a Itatí como uno de los puntos más comprometidos. Allí, más de 300 personas debieron abandonar sus viviendas mientras el agua continúa avanzando sobre sectores bajos de la localidad.
Este martes, el Paraná alcanzó los 8,25 metros en Itatí. La situación se agravó además por el desborde del arroyo Jaguarón, que inundó un estero y permitió que el agua ingresara por detrás de viviendas del barrio Ibiray.
Desde el fin de semana, vecinos de algunos sectores comenzaron a desplazarse en bote y numerosas familias debieron trasladar colchones, muebles y electrodomésticos antes de que el agua ingresara completamente a sus casas.
Uno de los centros habilitados para recibir evacuados alberga a familias enteras en pequeñas habitaciones. Al mismo tiempo, vecinos de zonas todavía no alcanzadas por la inundación comenzaron a organizar comidas para asistir a quienes debieron dejar sus hogares.
El impacto también alcanzó a la actividad económica. En Itatí, donde buena parte del movimiento depende del turismo religioso, comerciantes señalaron una fuerte caída de visitantes desde que comenzó la crecida.

La emergencia se extiende a distintos puntos de Corrientes. En la capital provincial, el Paraná llegó a 7,07 metros frente al puerto, siete centímetros por encima de la cota de evacuación, y 344 personas dejaron sus viviendas para trasladarse a casas de familiares o amigos.
El último relevamiento de Defensa Civil contabilizó 754 personas fuera de sus hogares en siete localidades. Además de Corrientes capital e Itatí, hay afectados en isla Apipé, Paso de los Libres, Ituzaingó, Paso de la Patria y Yahapé. Bella Vista y Goya permanecen en alerta.
La crecida también dejó dos víctimas fatales: dos peones rurales murieron en la isla Ibirapitá, cerca de Bella Vista, cuando intentaban trasladar ganado hacia tierra firme. En la margen chaqueña, Barranqueras superó el nivel de evacuación y en Resistencia se construyen terraplenes para proteger barrios costeros.
La evolución del río está condicionada además por los caudales que llegan desde aguas arriba. Yacyretá registró días atrás un pico de ingreso de 35.000 metros cúbicos por segundo, mientras actualmente proyecta una tendencia gradual descendente. Sin embargo, los técnicos advierten que El Niño abre un período de “cinco o seis meses de incertidumbre”, con posibles nuevas crecidas hasta marzo de 2027.
Con información de La Nación.
