Los efectivos fueron separados preventivamente de sus funciones mientras la Justicia Federal analiza su presunta participación en un procedimiento ocurrido en el límite entre Salta y Tucumán. La droga era transportada en una camioneta con doble fondo.
Siete efectivos de la Policía de Tucumán son investigados por la Justicia Federal de Salta por su presunta vinculación con un operativo en el que se secuestraron 66 kilos de cocaína en la zona del paraje El Potrero, cerca del límite entre Salta y Tucumán.
El caso comenzó el domingo por la mañana, cuando dos mujeres pidieron auxilio en una vivienda luego de ser atacadas a balazos mientras circulaban por la Ruta Nacional 34. Según relataron, habían sido perseguidas por dos camionetas cuyos ocupantes dispararon contra el vehículo en el que se movilizaban.
Al llegar al lugar, la Policía salteña encontró una camioneta Renault Duster con varios impactos de bala, una rueda dañada y los vidrios rotos. Dentro del procedimiento fueron identificadas una médica que presta servicios en Gendarmería Nacional y una esteticista de Tartagal.
Durante la requisa, autorizada por la Justicia Federal, los investigadores detectaron un doble fondo en el piso del vehículo. Allí hallaron 64 ladrillos de cocaína, con un peso total de 66 kilos. Las dos mujeres quedaron aprehendidas.
La investigación sumó otro elemento cuando apareció en escena una camioneta blanca con hombres que se identificaron como policías tucumanos. Según la pesquisa, los efectivos se encontraban fuera de su jurisdicción y no habrían tenido autorización ni orden formal para actuar en territorio salteño.
El fiscal federal Ricardo Toranzos confirmó que la presencia de los agentes en el lugar es uno de los puntos bajo análisis. También llamó la atención que, una vez descubierta la droga, los policías se retiraran sin dejar constancia precisa sobre su intervención.
A partir de esos datos, la Justicia avanzó sobre el destacamento 7 de Abril, donde prestaban servicio los efectivos investigados. Allí se secuestró una camioneta blanca, teléfonos celulares, armas reglamentarias y el libro de guardia, donde debían constar los movimientos del personal.
Por disposición del jefe de Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, los siete efectivos fueron separados preventivamente de sus funciones y quedaron a disposición de la Justicia Federal de Salta. Además, se les inició un sumario administrativo.
Los investigadores trabajan sobre distintas hipótesis. Una de ellas apunta a que las mujeres habrían sido atacadas por un grupo que intentó quedarse con el cargamento de droga, una maniobra conocida en la jerga criminal como “mejicaneada”.
En ese marco, se investiga si los policías tucumanos pudieron haber participado del intento de robo o si acudieron al lugar por otro tipo de acuerdo previo vinculado al traslado de la droga. Por el momento, la Justicia analiza celulares, armas y registros internos para determinar el rol de cada uno de los involucrados.