El Grupo Dabra, propietario de Dexter, Stock Center, Moov y Netshoes, cerró su planta de Sumalao y dejó de fabricar productos de la marca Lotto en Argentina. La decisión afecta a 23 trabajadores.
El Grupo Dabra, uno de los principales operadores del mercado deportivo argentino, decidió cerrar su planta de producción ubicada en Sumalao, Catamarca, y avanzar hacia un modelo centrado exclusivamente en la comercialización de productos importados, principalmente provenientes de Brasil.
La medida implica el fin de la fabricación nacional de artículos de la marca Lotto y afecta de manera directa a 23 trabajadores que se desempeñaban en el establecimiento industrial.
Hasta mayo de 2026, la compañía mantenía un esquema mixto que combinaba la venta minorista de artículos deportivos con la producción local de calzado y botines. Sin embargo, la empresa resolvió abandonar la actividad industrial para concentrar sus operaciones en el retail y la logística vinculada a sus canales de venta físicos y digitales.
Según trascendió, entre los factores que motivaron la decisión figuran el aumento de la competencia de productos importados, los costos de producción en el país y la retracción del consumo en el mercado deportivo.

La estrategia apunta a consolidar una estructura enfocada en la distribución y comercialización, aprovechando la red de tiendas y plataformas digitales que administra el grupo.
Dabra es propietario de cadenas como Dexter, Stock Center y Moov, además de operar la plataforma de comercio electrónico Netshoes. El holding cuenta con más de 120 locales distribuidos en todo el país y posee las licencias de marcas deportivas como Lotto y Urbo.
Desde 2019, la compañía es conducida por Alberto Calvo, ejecutivo con experiencia previa en Nike y Netshoes, quien impulsó procesos de modernización tecnológica y expansión del comercio electrónico dentro de la firma.
El cierre de la planta generó preocupación en Catamarca y derivó en reclamos por parte de los trabajadores afectados. Según denunciaron operarios, al presentarse en sus puestos encontraron las instalaciones cerradas y posteriormente fueron informados sobre la decisión empresarial.
La situación dio lugar a negociaciones entre la compañía y el gremio de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), con el objetivo de acordar las indemnizaciones correspondientes.
De acuerdo con la información difundida, las partes habrían alcanzado un entendimiento para el pago escalonado de parte de las compensaciones económicas.
La decisión volvió a instalar el debate sobre el impacto de las importaciones en la producción nacional y las dificultades que enfrentan diversas industrias radicadas en economías regionales para sostener su actividad en un escenario de creciente competencia externa.