Un informe de la Policía del Chaco estimó en $1.133 millones el valor de inmuebles y terrenos atribuidos a detenidos en la investigación por presunto lavado de activos.
Además, avanzó el retiro de equipamiento en la sede de Barranqueras, mientras persiste la incertidumbre entre los trabajadores de la cadena.
La investigación federal por presunto lavado de activos vinculada a una cadena de gimnasios y concesionarias sumó nuevos datos sobre el patrimonio bajo análisis. Un informe elaborado por la División Arquitectura Policial de la Policía del Chaco estimó en $1.133.475.000 el valor de propiedades y terrenos atribuidos a personas detenidas en la causa.
El relevamiento técnico fue realizado sobre inmuebles inspeccionados durante los procedimientos concretados a comienzos de agosto y detalla tanto las características constructivas como la superficie de los terrenos involucrados.
Uno de los principales bienes analizados se encuentra en la Chacra 72, donde los peritos constataron una vivienda de alta gama desarrollada en dos plantas, con casa de servicio, quincho, solárium y piscina. La valuación estimada para esa propiedad fue de $685.225.000.
En un terreno lindero se detectó una construcción de características similares, dispuesta en espejo, pero todavía inconclusa. El valor proyectado de esa obra fue calculado en $411.250.000.
El informe también incorporó un terreno baldío cercado de mil metros cuadrados ubicado sobre calle Padre Mostacho, que fue estimado en $37.000.000.
La causa es investigada por la Justicia Federal y, según la información difundida, se inició a partir de la declaración de un “arrepentido” en un proceso por narcotráfico. Actualmente se encuentran detenidos Federico Alejandro Clinis Canal, Mauro Emmanuel Lugo Heim y Yamil Gabriel Gane, mientras que este miércoles se entregaron Nicolás Clinis Canal y su madre, María Graciela Canal.
La pesquisa busca determinar si existió un esquema de lavado de activos mediante inversiones en gimnasios, concesionarias, inmuebles y otros bienes. Las valuaciones forman parte de las medidas destinadas a dimensionar el patrimonio que quedó bajo análisis judicial.
En paralelo, los operativos continuaron sobre las distintas sedes de la cadena de gimnasios. Esta vez, la medida alcanzó al local de Barranqueras, donde se procedió al retiro de máquinas, equipamiento e instalaciones.
La intervención se produjo en medio de reclamos de trabajadores que vienen manifestando su preocupación por el futuro de sus puestos laborales y piden que las sedes puedan retomar la actividad.
Antes del procedimiento en Barranqueras, ya se habían retirado máquinas de los locales ubicados sobre calle Arturo Illia y en el Paseo Libertad. En cambio, según la información disponible, todavía permanecen equipos dentro de las sedes de avenida Las Heras y calle Santiago del Estero.
Mientras la investigación judicial avanza sobre el origen de los fondos y los bienes vinculados a los imputados, la situación de los trabajadores continúa siendo uno de los efectos colaterales más visibles del caso.