La obra se encuentra en etapa de diseño ejecutivo y busca aumentar el caudal y mejorar la calidad del servicio en localidades como Anfama, El Siambón, Raco, San Javier y Yerba Buena. El proyecto contempla infraestructura para las próximas décadas.
El Gobierno de Tucumán avanza junto a la Universidad Nacional de Tucumán en el desarrollo de un nuevo acueducto destinado a fortalecer el abastecimiento de agua potable en el oeste provincial. La iniciativa apunta a mejorar el servicio en localidades como Anfama, El Siambón, Raco, San Javier y Yerba Buena, mediante una obra de infraestructura pensada para acompañar el crecimiento demográfico y productivo de la región.
Actualmente, los equipos técnicos trabajan en la elaboración del proyecto ejecutivo, una etapa clave que permitirá definir las características de la obra, las zonas que serán abastecidas y el presupuesto necesario para su ejecución.
El presidente de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Marcelo Caponio, explicó que el proceso incluye estudios de caudales, relevamientos topográficos y análisis de las alternativas técnicas más adecuadas. Según indicó, se trata de un trabajo que se viene desarrollando desde hace más de dos años y que podría estar concluido antes de fin de 2026.
“El proyecto ejecutivo permite determinar exactamente qué obra debe realizarse y cuál será la inversión necesaria para concretarla”, señaló el funcionario, quien remarcó que la iniciativa forma parte de una planificación de largo plazo impulsada por el gobierno provincial.
En la misma línea, destacó que este tipo de proyectos son fundamentales para garantizar el desarrollo urbano, industrial y comercial de Tucumán durante las próximas décadas, aun cuando sus resultados no sean visibles de manera inmediata.
Por su parte, el secretario de Obras Públicas de San Miguel de Tucumán, Claudio Bravo, explicó que el objetivo principal es ampliar la capacidad de abastecimiento en sectores donde la infraestructura actual presenta limitaciones para responder a la demanda creciente.
El funcionario detalló que también se analiza la recuperación y modernización de antiguas tomas de agua ubicadas en la vertiente oriental de la sierra de San Javier, incluyendo los ríos Las Piedras, Las Cañas y el arroyo Tafí. Se trata de un sistema histórico que comenzó a desarrollarse a fines del siglo XIX y que requiere una actualización integral.

Además, recordó que el actual acueducto de Anfama, construido entre 1947 y 1949, registra limitaciones estructurales y problemas recurrentes de mantenimiento. Por ello, el nuevo proyecto contempla el aumento del diámetro de las cañerías y una mayor capacidad de transporte de agua.
Los estudios preliminares realizados hasta el momento muestran una disponibilidad hídrica superior a la que actualmente se aprovecha, lo que abre la posibilidad de ampliar significativamente el sistema y reducir riesgos ante escenarios de sequía como los registrados en 2023.
La iniciativa incorpora además herramientas tecnológicas avanzadas, entre ellas relevamientos mediante vuelos Lidar, una metodología que permite obtener información detallada del terreno incluso en áreas de difícil acceso o con abundante vegetación.
Una vez finalizado el proyecto ejecutivo, la provincia podrá avanzar en la búsqueda de financiamiento para concretar una obra que apunta a garantizar mayor caudal, mejor calidad del servicio y una infraestructura preparada para acompañar el crecimiento futuro del oeste tucumano.