Los gobiernos de Gustavo Sáenz y Carlos Sadir sostendrán sus propios controles fitosanitarios para prevenir el ingreso de plagas y proteger la producción bananera del norte argentino.
La decisión surgió luego de que una resolución nacional dejara sin efecto normas históricas sobre el ingreso de frutas procedentes de países con presencia de enfermedades agrícolas.
Los gobiernos de Salta y Jujuy confirmaron que mantendrán durante esta semana sus controles fitosanitarios sobre las bananas importadas, pese a la desregulación dispuesta por la Nación. Ambas provincias buscan prevenir el ingreso de plagas agrícolas y proteger la producción regional y los puestos de trabajo vinculados con la actividad.
La decisión fue adoptada después de la publicación de la Resolución 114/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, firmada el 20 de julio. Según la información difundida, la norma dejó sin efecto regulaciones históricas aplicadas a frutas provenientes de países donde existen plagas que podrían afectar los cultivos locales.
Los gobernadores Gustavo Sáenz y Carlos Sadir cuestionaron que la modificación se haya dispuesto sin una consulta previa con las provincias productoras. Ambos consideraron que la apertura sin controles suficientes podría poner en riesgo el estatus sanitario del Norte Grande.
Sáenz indicó que Salta establecerá barreras de fiscalización para resguardar sus economías regionales. En la misma línea, Sadir ratificó que Jujuy implementará mecanismos propios para proteger la producción y conservar los empleos del sector.

Reuniones técnicas con organismos nacionales
Ante el nuevo escenario, el Ministerio de Producción y Minería de Salta solicitó una instancia de debate con las autoridades nacionales. De las reuniones participaron representantes de la Secretaría de Agricultura, técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, inspectores del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria y productores bananeros del noroeste argentino.
El ministro salteño de Producción y Minería, Ignacio Lupión, señaló que la Provincia acompaña los procesos de modernización, pero reclamó garantías técnicas suficientes para preservar la sanidad de los cultivos.
Por su parte, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, sostuvo que la prevención debe orientar cualquier cambio en las regulaciones y pidió revisar el cronograma previsto para aplicar la nueva normativa.
Los participantes acordaron elaborar un documento técnico conjunto con las observaciones de las provincias y del sector productivo. El informe será elevado a la Nación con el objetivo de buscar un esquema consensuado.

Preocupación por el Fusarium TR4
La principal inquietud de los productores está relacionada con el posible ingreso del Fusarium Raza Tropical 4, también denominado Fusarium TR4. Se trata de una enfermedad fúngica que afecta las plantaciones bananeras y puede provocar daños irreversibles en los suelos.
Las provincias consideran que la eliminación de controles sin mecanismos alternativos de prevención podría aumentar el riesgo para las zonas productoras del norte argentino.
La continuidad de las inspecciones provinciales expone además una diferencia entre la política nacional de apertura comercial y las atribuciones que Salta y Jujuy reclaman para resguardar sus economías regionales y su patrimonio fitosanitario.
La resolución del conflicto dependerá de las negociaciones entre los gobiernos provinciales y los organismos nacionales involucrados en la aplicación de la medida.