La Secretaría de Agricultura aprobó los listados de bienes agropecuarios que podrán acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) sin necesidad de cumplir montos mínimos de inversión. La medida alcanza a sistemas de riego, mallas antigranizo y semovientes.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación oficializó los bienes agropecuarios que podrán acceder a los beneficios previstos por el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta destinada a fomentar la inversión productiva, la competitividad y el crecimiento de las cadenas de valor.
La medida fue establecida mediante la Resolución 75/2026 y reglamenta aspectos centrales del régimen creado por la Ley N.º 27.802. Entre sus principales novedades, establece que determinadas inversiones del sector agropecuario podrán acceder a beneficios fiscales sin necesidad de cumplir con los montos mínimos exigidos por el régimen general durante un período de dos años.
La resolución, firmada por el secretario de Agricultura Sergio Iraeta, incorpora tres categorías de bienes productivos que quedarán alcanzadas por este esquema especial.
Entre ellos se encuentran los sistemas y equipos de riego, destinados a mejorar la eficiencia en el uso del agua y optimizar la producción agrícola. También fueron incluidos los sistemas de mallas antigranizo utilizados para proteger cultivos frente a fenómenos climáticos adversos.
La tercera categoría corresponde a los bienes semovientes, es decir, animales destinados a actividades productivas y al mejoramiento de rodeos ganaderos.
Con la entrada en vigencia de la norma, quienes realicen inversiones en estos bienes podrán acceder a herramientas fiscales como la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución de créditos fiscales acumulados en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), en los casos contemplados por la normativa.
Desde el Gobierno señalaron que el objetivo del RIMI es impulsar inversiones productivas, fortalecer la capacidad exportadora, mejorar la competitividad de las empresas y promover la generación de empleo en distintos sectores de la economía.
La implementación de este esquema fue coordinada entre la Secretaría de Agricultura, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Secretaría de Energía.
La resolución ya se encuentra vigente tras su publicación en el Boletín Oficial y abre una nueva etapa de incentivos para productores y empresas que apuesten por incorporar tecnología, infraestructura y mejoras productivas en el sector agropecuario.