El Gobierno provincial prepara un proyecto para formalizar la captura, faena y comercialización de ambas especies bajo controles veterinarios y trazabilidad. La iniciativa sería enviada a la Legislatura en agosto.
El Gobierno de Río Negro avanza con un proyecto para habilitar la venta legal de carne de jabalí y guanaco en carnicerías, mediante un circuito formal que incluya establecimientos autorizados, controles sanitarios y trazabilidad.
La iniciativa apunta a responder a dos situaciones diferentes. El jabalí europeo es considerado una especie exótica invasora que provoca daños en cultivos, explotaciones ganaderas y fauna. El guanaco, en cambio, es autóctono de la Patagonia, pero el crecimiento de su población representa un desafío ambiental y productivo para distintas provincias.
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, explicó que el objetivo no se limita a incorporar nuevas carnes al mercado, sino que busca ordenar una actividad que actualmente funciona, en gran medida, por fuera de los controles oficiales.
“Lo peor que nos podría pasar es mirar para otro lado”, sostuvo el funcionario al defender la necesidad de avanzar con una regulación.
La expansión del jabalí en Río Negro
Banacloy señaló que el crecimiento agrícola y ganadero de la provincia generó condiciones favorables para la proliferación del jabalí. Según detalló, Río Negro incorporó nuevas hectáreas destinadas a la agricultura, amplió sus sistemas de riego y aumentó su producción ganadera.
“Hoy está prácticamente fuera de control. Entran a un lote de maíz y te lo destrozan en una sola noche”, afirmó el ministro.
El funcionario explicó que la caza tradicional resulta insuficiente para reducir la población y que algunos productores no permiten el ingreso de cazadores a sus establecimientos.
Ante este escenario, la provincia modificó su Ley de Fauna para incorporar herramientas como jaulas, cebaderos y otros métodos de captura. La normativa también permite que los productores intervengan dentro de sus propios campos.
El próximo paso sería habilitar el traslado de los animales capturados hacia establecimientos autorizados, donde podrían ser faenados bajo supervisión veterinaria antes de ingresar al circuito comercial.
“Una cosa es que podamos faenarlo con controles y otra cosa es la faena clandestina, porque ahí es donde empezamos a tener problemas con cadenas de frío y controles”, diferenció Banacloy.

El crecimiento de la población de guanacos
El proyecto también contempla el manejo del guanaco, cuya población aumentó de manera sostenida en la Patagonia. Según el ministro, el fenómeno dejó de concentrarse únicamente en Santa Cruz y se extendió hacia Chubut, Río Negro y zonas cercanas a Neuquén.
Banacloy aseguró que Río Negro cuenta actualmente con más guanacos que vacas, en una provincia cuyo stock ganadero alcanza aproximadamente los 750.000 animales.
El funcionario aclaró que la propuesta no busca eliminar a la especie, sino aplicar un manejo controlado, sustentable y ordenado para evitar desequilibrios.
“Cuando uno empieza a buscar el equilibrio de sustentabilidad de estas especies, tiene que ver también con un control moderado y ordenado”, señaló.
Formalizar un mercado existente
Desde el Gobierno rionegrino reconocen que actualmente existe una comercialización informal de carne de animales silvestres, especialmente mediante redes sociales, embutidos y fiambres elaborados sin controles oficiales.
La iniciativa pretende reemplazar ese circuito por una cadena regulada, con inspecciones veterinarias, condiciones adecuadas de faena y conservación, y seguimiento del producto hasta su llegada al consumidor.
“Lo que nosotros estamos buscando es primero que se formalice y no que crezca la informalidad por la abundancia de proteína que está disponible”, explicó Banacloy.
El ministro remarcó que la propuesta no responde únicamente a una cuestión de precios. “No lo estamos pensando solamente por un tema de precios. Estamos pensando por un tema de formalidad”, indicó.
Según el esquema planteado, la carne de jabalí tendría controles equivalentes a los aplicados al cerdo, mientras que la de guanaco sería sometida a procedimientos similares a los utilizados para la carne vacuna.
Un problema presente en otras provincias
La expansión del jabalí también genera preocupación en provincias como Buenos Aires, Mendoza y Corrientes. Entre las consecuencias se mencionan daños en cultivos, accidentes viales y riesgos sanitarios relacionados con el consumo de carne sin inspecciones.
Banacloy advirtió que la especie no cuenta con controles naturales suficientes y que su población continuará creciendo si no se adoptan medidas.
“El chancho jabalí ya llegó a Mendoza, llegó a Corrientes y prácticamente está introducido en todas las provincias. No tiene ningún tipo de control natural, con lo cual todo lo que no caces va a seguir creciendo”, afirmó.
El ministro consideró que una política regulada permitiría evitar medidas extremas como las aplicadas en otros países, donde se realizan operativos masivos para reducir las poblaciones de especies invasoras.
El proyecto llegaría a la Legislatura en agosto
La iniciativa ya fue analizada con intendentes, legisladores, cámaras empresarias y federaciones rurales. El Gobierno provincial prevé enviarla a la Legislatura de Río Negro entre el 15 y el 20 de agosto.
Para implementar el sistema, se estudia utilizar mataderos municipales y salas de faena existentes, que deberían recibir las adaptaciones necesarias para trabajar con estas especies.
Banacloy aseguró que la prioridad será garantizar la seguridad sanitaria de los consumidores y establecer una cadena similar a la utilizada para el resto de las carnes comercializadas legalmente.
“Queremos llevar tranquilidad. Lo que buscamos es una cadena exactamente igual que el resto de las proteínas que consume la gente”, sostuvo.
Con información de newsdigitales.com