El presidente José Antonio Kast advirtió que el fenómeno “puede ser muy duro” y pidió evitar viajes a la cordillera y la costa. También cerraron el principal paso fronterizo con Argentina por las condiciones climáticas.
El Gobierno de Chile declaró el estado de alerta ante un intenso temporal que afectará a gran parte del país durante los próximos días. El presidente José Antonio Kast advirtió que el fenómeno “puede ser muy duro” e instó a la población a evitar desplazamientos hacia la cordillera y el borde costero para reducir riesgos.
El sistema meteorológico impactará a 10 de las 16 regiones chilenas, con mayor intensidad en la zona central. La Dirección Meteorológica de Chile emitió una alarma roja para las regiones de Valparaíso, Coquimbo y Metropolitana debido al riesgo de lluvias intensas y saturación de suelos entre el 17 y el 19 de julio.
Como parte de las medidas preventivas, el Gobierno suspendió las clases para el viernes en Valparaíso, Coquimbo, Metropolitana, Maule y O’Higgins, aunque no descarta extender la decisión a otras regiones si las condiciones empeoran.
También fue cerrado el Complejo Fronterizo Los Libertadores, el principal paso de alta montaña entre Chile y Argentina, hasta que las condiciones climáticas permitan restablecer la circulación de manera segura.
Desde el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), Kast pidió a la población extremar las medidas de autocuidado. “Los vientos que se anuncian para la zona costera son altos. Las marejadas van a ser importantes”, afirmó el mandatario, quien remarcó que el país atraviesa “días de emergencia”.
El meteorólogo Elio Brufort, de la Dirección Meteorológica de Chile, explicó que el fenómeno responde a la combinación de un río atmosférico de categoría 4 y el ingreso sucesivo de tres sistemas frontales, situación que podría provocar precipitaciones intensas, inundaciones y daños en infraestructura.
Uno de los sectores más comprometidos será la región de Coquimbo, donde se esperan entre 200 y 250 milímetros de lluvia en pocos días, un volumen que representa aproximadamente el doble de las precipitaciones acumuladas durante todo el año.
Además de las lluvias, las autoridades anticipan fuertes vientos. En la costa podrían registrarse ráfagas de hasta 90 kilómetros por hora, mientras que en los valles interiores oscilarían entre 60 y 80 kilómetros por hora, con riesgo de caída de árboles, voladura de techos y otros daños materiales.
El presidente también supervisó obras de mitigación en la Quebrada de Ramón, en Santiago, y reiteró el llamado a no ingresar a zonas cordilleranas ni acercarse al borde costero durante el temporal. Asimismo, pidió a los vecinos colaborar con la limpieza de canales y cursos de agua cercanos a sus viviendas.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, informó que el operativo preventivo cuenta con más de 2.000 funcionarios, 1.300 máquinas y 150 empresas contratistas desplegadas en distintos puntos del país para responder ante posibles emergencias.