El precio de la nafta podría bajar hasta un 17% desde septiembre, según estimaciones del Gobierno nacional, si se mantienen estables el dólar y el valor internacional del petróleo.
El precio de la nafta podría bajar hasta un 17% desde septiembre, de acuerdo con estimaciones del Gobierno nacional difundidas por TN.
En la Casa Rosada proyectan que los combustibles mantendrán sus valores actuales hasta agosto. Después de ese período, esperan que pueda aplicarse una reducción en los surtidores.
La posibilidad depende de que el dólar y el precio internacional del petróleo se mantengan estables durante los próximos meses.
Desde el Ejecutivo explican que las petroleras todavía necesitan recuperar parte del margen que resignaron durante el conflicto en Medio Oriente.
Según esa lectura oficial, las compañías no trasladaron por completo a los surtidores el aumento internacional del petróleo registrado en ese período.
Una vez concluida esa recomposición, el Gobierno considera que podrían darse las condiciones para una baja en el precio de la nafta.
La expectativa oficial es que esa reducción ayude a profundizar la desaceleración de la inflación durante el segundo semestre del año.
En la Casa Rosada esperan que el Índice de Precios al Consumidor se acerque a sus niveles más bajos hacia septiembre.
Sin embargo, el resultado dependerá de varias variables. Entre ellas figuran la cotización del dólar, el precio del crudo, la carga impositiva sobre los combustibles y otros precios regulados.
El Ejecutivo también administra de manera parcial la actualización del impuesto a los combustibles.
En los últimos meses aplicó aumentos parciales y postergó parte del ajuste impositivo acumulado desde 2024.
La estrategia oficial toma como referencia la caída del barril Brent, que volvió a niveles similares a los de comienzos de año.
Si esa tendencia continúa y no aparecen sobresaltos cambiarios, el Gobierno cree que habría margen para trasladar una rebaja a los surtidores.
La baja en el precio de la nafta también podría impactar sobre los costos logísticos, el transporte y las expectativas de inflación.
En la Casa Rosada consideran que esos factores serán determinantes para sostener la desaceleración de los precios durante la segunda mitad del año.